jueves, 28 de marzo de 2013

Más derechos para las empleadas domésticas en Brasil


Por primera vez, las empleadas domésticas en Brasil tendrán los mismos derechos que otros trabajadores en el país, según establece una nueva ley aprobada por el Senado.

La legislación, que -se espera- será promulgada la próxima semana, beneficiará a unas siete millones de empleadas domésticas y cocineras, casi todas mujeres, según cálculos oficiales.

Ahora, entre otros derechos, podrán cobrar horas extra si trabajan más de ocho horas al día o 44 horas a la semana.

Se cree que la reforma podría incrementar casi 20% el costo de tener una trabajadora en el hogar.

En Brasil, igual que en otros países de América Latina, muchas familias de clase media están acostumbradas a tener una empleada que cocine, lave y haga el aseo.

Y en años recientes los legisladores han estado revisando los derechos de estas mujeres para incluir vacaciones pagas y baja por enfermedad o maternidad.


"Fin de la esclavitud"

La nueva legislatura ha sido calificada de histórica y recibida positivamente en el país.

"Ésta es la segunda abolición de la esclavitud", le dijo al periódico Folha de Sao Paulo la jefa del Sindicato de Trabajadoras Domésticas y Empleadas del Hogar de Sao Paulo, Eliana Menezes. 

"Tenemos empleadas del hogar que trabajan 18 horas al día. Se les obliga a seguir las reglas que tienen sus empleadores en sus casas", agregó.


Según algunos comentaristas, los cambios recientes en los derechos laborales de estas empleadas las están convirtiendo en "un lujo" que ahora muy pocos pueden pagar.

Y con la nueva ley serán incluso más costosas.

En las redes sociales muchos brasileños reaccionaron a la noticia expresando que la clase media del país debe aprender a vivir sin empleadas del hogar, como ya ocurre en muchos países desarrollados.

Otros especulan con que la mejora en los derechos laborales podría conducir a un incremento en el desempleo en este sector.

La enmienda asegura que, igual que otros empleados, las trabajadoras domésticas acumulen un fondo, pagado por sus empleados, del equivalente del 8% de su salario mensual, del cual ellas o su familia podrán disponer si son despedidas, mueren o tienen otra contingencia.

Se calcula que el costo de tener una empleada del hogar en Brasil podría incrementarse entre el 18% y el 40%, dependiendo de su situación laboral individual.

Después de ser aprobada en la Cámara de Diputados, la enmienda fue aprobada de forma unánime en dos votaciones en el Senado.

Se espera que la ley entre en vigencia el 2 de abril.

Según los observadores, varios países de la región donde las empleadas domésticas también han estado durante generaciones sujetas a situaciones laborales difíciles están mirando con interés el ejemplo brasileño y barajando la posibilidad de realizar sus propios cambios para beneficiar a estas trabajadoras.

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